Archivo mensual: septiembre 2012

La Sala Luzán de Caja Inmaculada en Zaragoza presenta una antológica del ilustrador de moda Arturo Elena

La Sala Luzán de Caja Inmaculada, en Zaragoza, (Paseo de la Independecia, 10) acoge del 26 de septiembre al 25 de octubre una exposición antológica del ilustrador de moda Arturo Elena. La muestra presenta los dibujos originales realizados entre 2004 y 2012 para grandes firmas y revistas especializadas.

El público podrá ver los dibujos originales de las ilustraciones realizadas entre 2004 y 2012 para grandes firmas y revistas especializadas

Arturo Elena comienza a trabajar a principio de los años 80 como asistente de diseño en Barcelona, diseñando colecciones de ropa para firmas como Bambú y Daniel G. Continúa su trabajo en Sevilla, y es allí donde recibe de Victorio & Lucchino su primer encargo como ilustrador de moda.

Desde ese momento comienza a dedicarse exclusivamente a la ilustración y comienza su colaboración con firmas como Loewe, Chanel España, Roberto Verino, Lemoniez, L’Oreal París, Carrera y Carrera, Audemars Piguet (España y América), The Extrème Collection, Tejidos Rafael Matías o Custo Barcelona, entre otras. Y fuera del circuito de la moda, Citröen, Lucky Strike, Reynolds, Drambuie, Bodegas Viñas del Vero o Moët Hennessy España (Grupo LVMH).

Sus trabajos han aparecido en revistas de gama alta como Elle, Telva, Mujer Hoy, Yo Dona y cabeceras extranjeras. Entre 1992 y 2009 sus ilustraciones han sido publicadas mensualmente por la revista Cosmopolitan España.

Arturo Elena representar y escenifica personajes, vestidos, peinados, complementos y maquillajes con un tratamiento minucioso y con un estilo característico, fácilmente reconocible, que ha hecho escuela, convirtiéndole en un referente ineludible en el panorama español e internacional. Una técnica única de rotulador lograda a través de su propia investigación y dedicación al perfeccionamiento de la misma. Ilustraciones llenas de vida en las que destaca el uso del color, el realce de texturas y el acento en los más pequeños detalles.

La muestra podrá visitarse todos los días de la semana, de 19 a 21 h, excepto festivos y la entrada es gratuita.

Ariadna Cánovas

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IV Jornadas de Diseño en la Sociedad de la Información

 

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“Mirar y Pensar”: La obra de Balenciaga a través de la cámara de Outumuro

El Museo del Traje expone fotografías de modelos de Balenciaga tomadas por Outumuro entre 1935 y 1968.

© Manuel Outumuro

Desde el 30 de junio hasta el 16 de septiembre, el Museo del Traje ha presentado la exposición “Mirar y pensar Balenciaga”, que muestra 60 fotografías realizadas por el fotógrafo de moda Manuel Outumuro. La colección abarca modelos del diseñador comprendidos entre 1935 y 1968.

Estos modelos retratados provienen de su casa-museo en Guetaria, y muestran sus creaciones realizadas tanto en España, como en París, ciudad donde desempeñó su trabajo principalmente. Allí, el gran icono de la Alta Costura Española se relacionó con los grandes de la moda como Coco Chanel y Christian Dior. “Con los tejidos, nosotros hacemos lo que podemos. Balenciaga hace lo que quiere”  afirmó el último.

De la exposición, Outumuro ha explicado que fue un gran reto: “Hay en su obra algo imperceptible, algo difícil de captar con una cámara y que va más allá de las formas, las texturas y los colores. Algo que, partiendo de patrones innovadores, nos revela el concepto que él tenía de la silueta femenina: un concepto de mujer escultura, nunca escultural”.

¿Y qué encontramos en estas fotografías? La exposición contiene imágenes de los modelos en maniquíes, con un fondo gris neutro, juegos de luces y distintos planos y perspectivas. Outumuro plasma formas, volúmenes, colores y texturas, explicando el retrato que la moda del diseñador hacia de su época. La calidad de la fotografía y la captación del motivo destacado de cada diseño hacen que parezca quelos objetos inanimados cobran vida. Así, la ausencia de modelo humano en la obra no es significativa,  pues el movimiento y dinamismo están perfectamente plasmados.

© Manuel Outumuro

En relación con su aspecto histórico, podemos destacar varias cosas: La década de los 30, en la que la moda pasó a convertirse en un lujo, fue el inicio de su carrera, el cual dedicó a esta moda a medida: la Alta Costura. Como tendencia, podemos observar modelos con cintura marcada y hombros anchos.

Durante los años 40, con el estallido de la Guerra Civil, Balenciaga abandona España y se va a París. Como podemos observar en sus pocos diseños de esta época, destacan sus vestidos «Infanta», con características de la indumentaria tradicional española como bordados en espectaculares modelos de noche.

En los años 50 abandona el corsé y comienza a crear líneas puras y fluidas. Posteriormente presenta el vestido baby doll, sencillo y sin talle. Las flores son un motivo recurrente, al igual que los lazos, de distintos tamaños y formas.

© Manuel Outumuro

Por último, en sus creaciones de los 60 encontramos trajes sastre con chaquetas cortas y talles subidos. Destaca el estilo Imperio de talle alto en las creaciones de noche. Recarga más los modelos con lentejuelas y cuentas. Además, manifiesta formas más abstractas y originales volúmenes y líneas.

Las telas varían: hay tanto seda, como tafetán, donegal, paño, tul… De estos tejidos rígidos Outumuro confiesa que “precisamente esa rigidez era la que dotaba a estos trajes de una gran fotogenia”. Los volúmenes y cortes asimétricos le ayudaban también en su labor.

© Manuel Outumuro

Por último, la colección concluye con varios modelos de vestidos de novia. Outumuro expone estos en fondos más claros, casi blancos. Los vestidos representan, al igual que el resto de la colección, la moda de la época en la que fue confeccionado.

© Manuel Outumuro

El paso por esta exposición nos permite no solo poder disfrutar de una doble obra de dos maestros, tanto Balenciaga como Outumuro, sino que nos deja dar un paseo por la historia de la moda de Alta Costura española. Una gran desconocida para muchos que representa también una época y la historia de nuestra cultura.

Laura Becker Alonso

Letras que enamoran

Aunque el título pueda sugerir una novela de amor, en realidad queremos ocuparnos esta semana de la tipografía Gandhi, una familia tipográfica creada por las librerías homónimas de México. Ya se han escrito varios post comentándola, explicándola e, incluso, más de un comentario con críticas no siempre positivas. Si la política da para comentarios de los colores más variopintos, la tipografía no puede ser menos. (Podéis ver los post de Unos tipos duros, Isopixel)

Más allá de la intención de marketing que pueda llevar implícito la posibilidad de uso gratuito (personal o comercial), Gandhi ofrece características interesantes e intenta posicionarse como las fuentes contenidas en los sistemas operativos.

En ICOIDI queremos resaltar el vídeo (mini-documental) que ofrecen sus creadores. Sin olvidar que es una forma de promoción, son muy interesantes y pedagógicas algunas de las explicaciones dadas por sus creadores (como la altura x, apertura, ganancia de punto, etc.).

Finalmente, también su web demuestra un estilo muy limpio y sencillo, acorde a la intencionalidad de la familia tipográfica creada. La descarga es gratuita y el archivo zip contiene las ocho versiones (de palo seco y con remate, cursiva, negrita y negrita-cursiva).

Mónica M. Yuan Cordiviola

De paseo con Eltono

El Museo Artium, Centro Vasco de Arte Contemporáneo acoge “Deambular”, último proyecto de arte urbano del parisino Eltono. La iniciativa, incluida en el programa Praxis que coordina Blanca de la Torre, y que han comisariado Sergio García y el galerista Javier Abarca, tiene como eje sustancial la vinculación de Eltono con el paisaje urbano de Vitoria-Gasteiz.

Eltono (Xavier Entzmann, Cergy-Pontoise, París, 1975), fue uno de los pioneros del grafiti en el París de los años 90, tiempo en el que perteneció de forma activa al grupo GAP, el cual intervenía en multitud de ocasiones las líneas del tren de la capital francesa. Tras finalizar sus estudios en artes plásticas toma la decisión de abandonar la pintura en spray y emplear una nueva técnica que le acompañara hasta nuestros días. Dicho método se basa en el empleo de pintura plástica enmascarada con cinta de pintor y aplicada con pincel con la que delinear un icono gráfico que será su sello creativo.

Actualmente Eltono es, sin dudarlo, uno de los más prestigiosos y reconocidos artistas urbanos a nivel internacional. Su trabajo se materializa con la colocación de su seña de identidad, sus inconfundibles diapasones, sobre superficies descuidadas de grandes urbes como Nueva York o pequeñas localidades como la murciana Puerto Lumbreras. El artista opta por plasmar diferentes variaciones geométricas sobre espacios descuidados, se adapta a su propia naturaleza y les concede un segundo valioso y mejorado renacer. Por consiguiente y como resultado el entorno público se ve transformado en un gran soporte mural.

Vitoria geométrica

En este proyecto, Eltono emplaza su pequeño taller y centro de control en la sala Praxis del Artium, donde además se muestra la documentación fotográfica obtenida de su intervención en la capital alavesa. Eltono se vale de rutinas tan cotidianas como el caminar por la ciudad para después, observando la interacción de los peatones con el entorno generar sus últimas obras.

Para comenzar, en la serie Chinchetas el artista escoge varios locales sin actividad que tengan ventanas o puertas de madera para sobre ellas pinchar una serie de sencillas formas recortadas previamente recortadas en cartulinas de colores. A partir de ese momento, el experimento consiste en analizar la manipulación que los propios ciudadanos hacen de las mismas, bien recolocándolas o directamente quitándolas. Posteriormente Eltono camina sobre sus pasos para constatar las alteraciones sufridas por las composiciones iniciales, y así poder reproducir en la sala las distintas fases registradas en una serie de pinturas.

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Otra de las obras que forman parte del proyecto ocupa una de las grandes paredes de la sala Norte. En ella se pueden ver siete formas delineadas con diferentes colores. Cada dibujo de esta serie mural representa con un color determinado los distintos recorridos efectuados por Eltono en cada una de las jornadas durante una semana de trabajo. Las calles aparecen trazadas en el muro como líneas finas si el artista las recorrió una única vez, y se hacen más gruesas en función del número de veces que las recorriera a lo largo de ese día.

Durante sus paseos Eltono usa pequeñas pegatinas de colores con las que marcar sus pasos por la almendra medieval vitoriana. Cada color adherido a esquinas o elementos urbanos, como en el caso de los recorridos murales, representa un día de la semana. Siguiendo dichos ínfimos adhesivos, el artista invita al espectador a reproducir los mapas por su propio pie mientras recorre y disfruta de las calles de Vitoria-Gasteiz.

Al ritmo del diapasón

La apuesta que hace el artista galo por el empleo de la figura del diapasón como traducción gráfica de su nombre se entiende como una manera de explotar la visibilidad de una imagen y una alternativa ante la preponderancia de los elementos tipográficos existentes en el entorno urbano.

A pesar de que sus primeros experimentos sustituyendo caracteres por una imagen se resuelven con los materiales y soluciones formales del grafiti, el trabajo de Eltono funciona como una campaña de postgrafiti icónico. Se repite incansablemente un icono mutable, un atributo gráfico lo suficientemente constante como para ser inmediatamente identificable, pero a su vez lo suficientemente mutable para integrarse en el contexto y mantener el interés de público y artista.

Eltono se distingue por su criterio constructivo y por su sensibilidad en la búsqueda de localizaciones. Improvisa in situ formas y colores para integrarse en el equilibrio existente, decantándose mayoritariamente por superficies desatendidas con la intención de reanimarlas y de aprovechar la carga formal de sus propias texturas.

El uso de materiales carentes de estigma, al contrario de los que supondría el trabajo con spray, sumado a una actitud respetuosa y preferencia por los soportes abandonados, le permite trabajar con libertad y producir exposiciones en todo el mundo. Eltono entiende su entrada en la esfera del arte como una oportunidad para conectarlo con la calle y crear una relación que las enriquezca bilateralmente.

María Tabuenca Bengoa