Archivo mensual: julio 2012

Cara y cruz de la fotografía analógica

Parece que la fotografía analógica avanza, inexorablemente, hacia su total desaparición. La última estocada a este tipo de fotografía la ha sufrido uno de los nombres más míticos en esta industria, Kodak. Hace poco, la compañía que revolucionó la fotografía en el a finales del XIX, anunciaba que entraba en concurso de acreedores –algo que junto a las primas de riesgo está, por desgracia, muy de moda últimamente-, dejando al mundo de la fotografía analógica en vilo. Pendiente de lo que está por venir.

Cuando la Eastman Kodak Company (Kodak a secas para el común de los mortales) introdujo el carrete de papel en 1888, cambió el concepto de fotografía al permitir la progresiva desaparición de las placas fotográficas. Desde el principio, se centró en la globalización de la fotografía, permitiendo la aparición del “movimiento amateur” sobre todo con su cámara más ilustre, la Kodak Brownie. Esta cámara facilitó la democratización de la práctica fotográfica. Pero, cómo no si solo costaba 1 dólar.

Después de una historia tan fructífera, llega el momento en el que toda empresa tiene que dar un paso decisivo: renovarse o morir. Y aunque se dice que Kodak está en las últimas, yo sigo confiando en la capacidad de renovación que en tiempos de crisis tienen las empresas. Y si no, que se lo digan a Polaroid. La compañía ha conseguido adaptarse a los tiempos y hacerse un hueco entre lo digital, ampliando su presencia poco a poco. Lo curioso ha sido cómo lo ha hecho. Renovando su producto de siempre y relanzando la fotografía instantánea.

Parece que hoy en día, cuando cada uno de nosotros tiene una cámara de fotos en nuestro móvil, la única forma con la que el medio analógico se puede mantener a flote es ofreciendo los mismos niveles de inmediatez. Iniciativas como Impossible Project, que siguen fabricando película para las cámaras Polaroid, o la del fotógrafo Tim Mantoani mantienen a la fotografía analógica instantánea de actualidad. En su libro Behind Photographs reune unos 150 retratos de fotógrafos famosos mientras posan con su fotografía más famosa o preferida. Esta iniciativa tiene doble interés, en primer lugar fomenta la curiosidad por ver a la persona detrás de la cámara –siendo una especie de quién es quién fotográfico- y, por otro lado,  resulta todavía más atractivo cuando se sabe que la cámara utilizada es una Polaroid Land de gran formato (20×24 pulgadas).

Estamos viviendo un momento crítico para la fotografía analógica, la tradicional, la de toda la vida y en este tiempo difícil hay que dar un paso valiente, que a veces pasa por cambiar el modelo. Esta crisis global, puede ser un momento para la innovación a través de las ideas. Porque innovar, como dice el DRAE, supone “mudar o alterar algo, introduciendo novedades” e iniciativas como las de Mantoani, a veces son la mejor de las innovaciones.

Animo a cualquiera a coger su vieja cámara analógica –instantánea o no- y echarse a la calle para recuperar ese sentimiento y emoción que solo ofrece la fotografía tradicional. Ese gusto por el “qué saldrá”. Yo, voy a hacer lo propio.

Emiliano Blasco Doñamayor

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Carlos Sáenz de Tejada

El Museo ABC acogió la exposición “La elegancia del dibujo. Crónica de París de Carlos Sáenz de Tejada”, una muestra irrepetible que da paso al extraordinario trabajo que el artista realizó durante la década de los años treinta, década revolucionaria en el mundo de la moda.

Se mostraron al público más de trescientos dibujos de moda que Carlos Sáenz de Tejada realizó desde la capital del Sena. Un auténtica crónica gráfica donde descubrir al pintor como uno de los grandes ilustradores de la época. Un recorrido por las tendencias del momento y un reflejo del nuevo papel de la mujer en la época. Chanel, Schiaparelli, Greta Garbo o Marlene Dietrich son algunas de las protagonistas y musas de su trabajo.

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Clara Montagut: “No me puedo comparar con George Lois”

Con motivo de la celebración de las XV Jornadas de Fotografía, Edición y Diseño de la Universidad CEU San Pablo, Clara Montagut, directora de arte de la revista Esquire en su edición española, realizó una presentación sobre el proceso de trabajo en la redacción de la publicación de SpainMedia cuyos resultados han sido premiados y reconocidos en múltiples ocasiones por organismos como la SND-E.

Montagut, quien también desarrolló su trabajo en revistas como Rolling Stone y Ciberpaís, habló de la organización en Esquire en torno a tipo concreto de redacción:  “Una redacción abierta facilita que la información fluya y que todo el mundo que trabaja sepa en todo momento lo que ocurre.” Este es unos de los secretos que, según Montagut, facilita la frescura del producto final porque garantiza una conexión entre la gráfica y el contenido. Sin embargo, se pudo comprobar que la naturalidad y la espontaneidad no es algo exclusivo de la revista, sino que es algo que la propia Clara Montagut transpira y que supo trasladar a todos los presentes. En un salón de actos repleto de alumnos, profesores y profesionales de los medios, Montagut supo conectar con el auditorio hablando con honestidad de lo que es su trabajo en la revista de moda masculina más importante de nuestro país.

Clara Montagut durante su ponencia.

Para ella, una de las claves fundamentales de la revista es sin duda la fotografía y, en este sentido, explicó que para hacer una revista masculina la gráfica tiene que ser atractiva. Además, desde el planteamiento original del primer número de Esquire se buscó hacer un producto no perecedero y que, a través de las fotografías de la revista, favoreciera el coleccionismo. En su opinión, es fundamental que los contenidos de la revista tengan un componente “vintage”, es decir, contenidos de actualidad pero que a la vez puedan ser consultados con el tiempo sin perder interés. Montagut precisó que: “Hay que hacer las revistas bonitas, pero también hay que hacer revistas que se entiendan.”

La ponente también habló de la confección de portadas: “Nuestro lenguaje fotográfico es el lenguaje del cabezón en portada”. Es bien sabido que la portada es parte fundamental de cualquier publicación, sin embargo para Montagut lo más importante de la portada es el uso que se hace de la fotografía en la primera página. En su opinión no tiene sentido hacer una portada que hace las veces de sumario, porque para eso está el propio sumario. A través de su portada, Esquire vende una sola idea, un concepto que destaca entre los contenidos de la revista, pero que a la vez les da unidad. El estilo de la portada de la edición española de la revista Esquire sigue la estética marcada por la edición americana en los años 60. En esa época, el gurú de la publicidad George Lois era el director de arte de la revista, marcando una revolución en la forma de hacer portadas. Montagut señaló en este sentido que “no me puedo comparar ni mucho menos con George Lois, y si lo hiciéramos mentiríamos, pero estoy muy contenta de formar parte del proyecto Esquire en España”.

La vocación gráfica de la revista es evidente y se presenta de una forma innovadora, rompedora y original. ¿Cómo se puede hacer atractivo para un hombre el anuncio de perfume? Para el departamento de arte de Esquire, su lector es alguien que también observa y que gusta de los detalles que ofrecen sesiones fotográficas muy cuidadas. Los anuncios pasan a ser algo con lo que recrearse. Una de los grandes recursos creativos de Clara Montagut son los códigos de barras, algo que según sus palabras es a la vez “muy útil y lo más poco estético que existe”. Con las moscas del código de barras ella encuentra su “pequeño recreo mensual”, pero es un recurso único que sirve para completar la información sobre el personaje de portada de forma discreta y divertida.

Originales códigos de barras.

Tras su ponencia, uno puede ver que esta directora de arte tiene pasión por su trabajo y contagia esa pasión a cualquiera que la oye hablar. Como conclusión, compartió con los presentes su filosofía de trabajo que demuestra su experiencia y éxito en el trabajo: “hay que hacer las cosas con cariño, imprimir la revista con cariño y servirla calentita para que guste a todo nuestro público.”

Emiliano Blasco Doñamayor

Arturo Elena reinterpreta a la mujer Audermars Piguet

El ilustrador de moda Arturo Elena vuelca su trabajo en la firma de relojes Audemars Piguet. Un total de doce obras originales serán el resultados de casi un año de trabajo para la emblemática manufactura suiza de alta relojería.

Parte de este trabajo se expuso en gran formato en el marco de la pasada edición de Cibeles Fashion Week de Madrid, donde a través de cada dibujo el artista aragonés creó su propia visión de la mujer en los cinco continentes. América, África, Asia, Oceanía y Europa, más una imagen dedicada a Madrid, fueron protagonistas del avance de tan esperado trabajo.

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Arturo Elena tardó casi siete meses en hacer realidad su visión del tiempo es estos seis dibujos. Hoy está inmerso en concluir el resto del encargo para la firma que entregará durante este mes de febrero y que probablemente se presentará en la Feria de Arte Contemporáneo Arco. Otras seis ilustraciones más que desvela que “son dibujos más complejos, a medio plano, y prácticamente con fondos manuales. Algo que me ha llevado entre cuatro o cinco meses concluirlo”.

La técnica que utiliza para desarrollar su trabajo es muy personal, de carácter manual, fruto de la combinación de diferentes rotuladores profesionales sobre cartulina. Trabaja siempre con el objetivo de encontrar el mayor realismo posible en la luz y en la textura, así como el color de los tejidos, que junto con el detallismo y alargamiento de la figura humana se han convertido en señas características de su obra.

En 2001 el Ministerio de Cultura adquirió quince de sus ilustraciones de moda como fondos para el Museo del Traje, donde se celebró de octubre de 2009 a enero de 2010 la exposición “Arturo Elena 25 años de Ilustración de Moda”. Son varios los reconocimiento a su trabajo, tanto a nivel nacional como internacional. Firmas como Chanel, Custo Barcelona o Loewe entre otros, ya ha reclamado su técnica en varias ocasiones; y diferentes cabeceras de revistas de gama alta como Cosmopolitan, también han ilustrado su páginas con sus rotuladores. Recibióel Premio ARI al ilustrador del año en 2002, y en 2006 el Premio Especial Vendor, otorgado por el Club de Marketing de Aragón, en reconocimiento a su trayectoria profesional.

 ARIADNA CÁNOVAS